22 Feb PRESENTACIÓN DEL CARTEL LUNES SANTO 2026
Querido párroco y director espiritual de la Hermandad Sacramental del Dulce Nombre de Jesús y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Ecce Homo, Nuestro Padre Jesús de la Redención ante Caifás, Negaciones y Lágrimas de San Pedro y Nuestra Señora de la Estrella, miembros de su Junta de Gobierno, autor de este cartel que presentamos, Don Jose Antonio Chacón Pérez, hermanos, parroquianos y cofrades en general.
Nuestro Padre Jesús de la Redención, ha bajado un año más a nuestro encuentro para poner sus manos atadas ante nosotros, y al acercarnos a besarlas, nos ha susurrado al oído las mismas palabras que Don Antonio nos dijo el pasado miércoles de ceniza: CONVIÉRTETE Y CREE EN EL EVANGELIO. Ojalá estas palabras calen en nuestros corazones para arrancar esta cuaresma con fuerza y convencimiento de renovación y cambio para seguir los pasos que nos marca nuestra Santa Madre Iglesia y el mismo Dios a través de su palabra divina en la Biblia. Este besamanos para los hermanos de la Estrella y para todos los cofrades, es otro de los signos que nos indica que estamos en cuaresma y se acerca nuestra semana mayor. Otro signo más es esté cartel que presentamos y que preludia un nuevo Lunes Santo.
Hoy nos convoca la luz. No una luz cualquiera, sino esa luz que empieza a filtrarse por las celosías de San Fernando cuando el invierno se rinde dando paso lentamente a la primavera. Estamos aquí para descorrer el velo de un pedazo de papel que se convertirá en heraldo, grito mudo y en oración compartida: el cartel que anunciará nuestro próximo Lunes Santo 2026.
Presentar un cartel es en esencia, un acto de memoria y de profecía. Miramos hacia atrás para rescatar un instante de belleza y lo lanzamos hacia adelante para decir al mundo que la Redención está cerca, que la Estrella volverá a guiar nuestros pasos por las calles de la Huerta de la Reina y el corazón de Córdoba.
El Autor
Para capturar la eternidad en una fracción de segundo no basta con técnica; hace falta corazón y fe, con mayúsculas. El autor de la obra que hoy descubrimos es José Antonio Chacón Pérez, un nombre que en el panorama de la fotografía cofrade cordobesa es sinónimo de sensibilidad y respeto.
Miembro activo de la Asociación de Fotógrafos Cofrades de Córdoba (FOCOCOR), José Antonio es de esos artistas que no buscan el protagonismo. Y que en el silencio de su trabajo lucha por capturar los matices y el momento: el brillo del oro a la luz del sol o la penumbra de la luz de la cera, y sobre todo, la expresión divina de nuestras imágenes.
La obra de José Antonio nos hace entender que la fotografía cofrade es una forma de evangelización visual. En su objetivo, un paso de misterio no es solo un conjunto escultórico, sino un pasaje evangélico vivo. Su pertenencia a FOCOCOR le ha permitido compartir experiencias con los mejores cronistas gráficos de nuestra tierra, puliendo un estilo que hoy se nos presenta maduro, equilibrado y profundamente espiritual. Su cámara no solo registra luz y color, registra ante todo devoción.
En este momento me gustaría que Jose Antonio nos acompañara para descubrir el cartel del Lunes Santo 2026 y que entendáis todos de qué os estoy hablando:
El cartel
El cartel que hoy presentamos y contemplamos nos devuelve a un momento de plenitud colectiva. Retrocedemos en el tiempo hasta la tarde del traslado de vuelta del Vía Crucis Magno, evento extraordinario que convirtió a Córdoba en la Vía Sacra de Occidente. Ese horario concreto, nos da una luz y un colorido totalmente distinto a el de los Lunes Santo cuando pasamos por ese mismo lugar en la noche alumbrada por la luna de Nisan.
La imagen nos sitúa en el epicentro de nuestra historia: el Patio de los Naranjos de la Mezquita-Catedral. Allí, el paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de la Redención avanza con esa mezcla de elegancia y alegría de barrio que caracteriza a nuestra hermandad. La composición es magistral: en primer término, el Señor de la Redención, Verbo hecho carne, enfrentándose a su destino frente a un Caifás que se intuye ante la atenta y malvada mirada de los soldados romanos que lo conducen en su camino hacia el calvario. Al fondo, erigiéndose como un centinela de los siglos, el Alminar-Campanario de la Mezquita-Catedral cordobesa.
Es un diálogo visual entre lo efímero y lo eterno. El paso, que es madera y fe que camina, se recorta contra la piedra milenaria que ha visto pasar generaciones de cordobeses. El Patio de los Naranjos se convierte en el escenario perfecto para este misterio: las palmeras y naranjos, testigos mudos, parecen inclinarse al paso del Redentor, mientras la torre apunta al cielo como recordándonos el destino final de nuestra fe.
La mirada de José Antonio capta esa atmósfera única donde el aroma a azahar se mezcla con el humo del incienso, y donde la silueta del Alminar parece bendecir la escena, otorgándole una perspectiva que solo Córdoba puede ofrecer. Es la Redención en la cuna de nuestra fe diocesana.
Este cartel no es solo una invitación a contemplar una foto hermosa. Es un recordatorio de lo que somos. La Hermandad de la Estrella es barrio y es Córdoba, es juventud y es solera. Cuando este cartel empiece a poblar los escaparates de nuestra ciudad, de la Huerta de la Reina y las habitaciones de nuestros propios hogares, estará anunciando que el Lunes Santo 2026 no será un día más. Será el día en que Nuestro Padre Jesús de la Redención y Nuestra Señora de la Estrella vuelvan a ser el epicentro de nuestras vidas. Cada vez que miremos esta fotografía, recordaremos que, aunque el camino sea largo desde San Fernando, la meta siempre es postrarnos ante el Santísimo en la Santa Iglesia Catedral para encontrar la luz, esa luz que José Antonio ha sabido atrapar con su cámara y que nosotros debemos llevar en el corazón.
Gracias, José Antonio, por prestarnos tu mirada una vez más, para ver de nuevo al Señor como si fuera la primera vez. Como muestra de nuestro agradecimiento, queremos hacerte entrega de un detalle para que recuerdes este cartel.
Hermanos, que este cartel sea la estrella que nos guíe en esta Cuaresma que ya vivimos. Que al mirarlo, sintamos el orgullo de pertenecer a esta corporación y la responsabilidad de ser, nosotros mismos, reflejos de esa Redención que hoy vemos pasear, majestuosa, bajo el Alminar y Torre campanario de la Catedral de Córdoba.
Muchas gracias.
